Cuando tenemos un problema, encontrar las causas raíces es una de las tareas más importantes.
Pero con frecuencia asumimos ciertas causas como posibles sin pensarlo mucho.
Algunas de ellas son
- Error del empleado: Es posible que el error de un empleado haya sido la causa de un problema, pero ¿será la causa raíz? Porqué el empleado cometió ese error? ¿Por qué es esa tarea proclive a errores? A menudo, el error del empleado no es la causa raíz verdadera y las acciones correctivas orientadas a ello no elimina el problema.
- No se siguió el procedimiento ¿Sabía que existía un procedimiento? ¿Existen otras fuerzas en juego, tales como los incentivos por no seguir el procedimiento? La acción correctiva para esta causa es normalmente una acción disciplinaria. ¿Cree alguien que eso impulsa la mejora continua? Hasta ahora no ha sido así.
- Empleado no entrenado adecuadamente. Si existe un programa de entrenamiento,¿porque no fue entrenado adecuadamente el empleado? La acción correctiva razonable es entrenar al empleado. SI el sistema está desviado, ninguna cantidad de entrenamiento lo podrá corregir. Entrenar en un método de trabajo inadecuado, solo refuerza ese método y garantiza más problemas en el futuro.
Los ejemplos anteriores ilustran la naturaleza elusiva de las causas raíces. Cuando piense que ha identificado la causa raíz, pregúntese porque una vez más. Puede sorprenderlo de descubrir una capa de problemas adicionales.
Tomado de:
Cochran, Craig, Six problem solving fundamentals, Quality Digest, Sept 2002, http://www.qualitydigest.com/sept02/articles/02_article.shtml
Cochran, Craig, Six problem solving fundamentals, Quality Digest, Sept 2002, http://www.qualitydigest.com/sept02/articles/02_article.shtml
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